La competición más importante de los pirineos ha vuelto por tercer año consecutivo para demostrar que no hace falta irse muy lejos para ver vuelos gigantes y trucos impresionantes.
Tres estrellas
TTR para un evento completo que copó durante los cuatro días de su celebración la actividad de la zona de El Tarter. Entrenamientos, juerga, clasificatorias, Photo Festival, juerga, finales, Video Festival, juerga (fiesta Pepsi) aderezado con el mejor snowboard y freeski de nuestra olvidada cordillera de Europa.
Para ellos, un snowpark gigante en el que podían elegir la parte inicial del recorrido. La primera de las posibilidades era saltar un big jump verdaderamente enorme y continuar hacia un step-up que quitaba el hipo, tanto por los metros que había que saltar como por la velocidad a la que había que cogerlo. Otra posibilidad era hacer una ronda de pipe desde la que ir directo a un kicker que compartía recepción con el step-up y por último, podía atacarse unas barandillas de street desde las que ir al mismo kicker. Una vez superado esto, otro kicker y unos módulos más de jibbing completaban el circuito.

Lo fuerte empezó el viernes 30 de marzo, día de clasificatorias de snowboard, a las que acompañó un tiempo bastante irregular que por fortuna fue más soleado que otra cosa. Tanto los riders internacionales invitados como los locales (que tenían que previamente clasificarse para poder luchar en el Total Fight, las finales) dieron buena cuenta de las dos lineas principales del Slopestyle. Según las clasificatorias, el español y olímpico Iker Fernandez, el austriaco Rudi Kroell y el neozelandés Quentin Robbins fueron los más destacados del día. Iker, con una ronda de pipe perfecta y derrochando estilo. Kroell dejó un impresionante FS 720 en el big jump y Quentin Robbins, en la zona final del circuito se marcó un FS 3 nosebone con demasiado estilo. El mejor local fue Jaime Phillip, inglés afincado en Grandvalira que fue sólido y espectacular y que terminó llevándose la tercera plaza en las finales.

Por la tarde, dentro del gran evento, en el Nemo (el ya mítico bar de riders de El Tarter), y con motivo del Photo Festival, pudimos, entre cerveza y cerveza, echar un vistazo en una pantalla gigante a los portfolio de algunos de los mejores fotógrafos de snowboard de por aquí: Marc Gasch, Jaime Lahoz, Jesús Andrés Fernandez, Luis Alcaráz, Guille Gonzalez, Carlos Blanchard, Antxón Epelde y Roger Fornos. Fotos impresionantes.
Para las finales, un grupo de 25 riders estaba clasificado y compitieron para pasar a la Total Fight, la verdadera final, en la que grupos de 4 riders debían enfrentarse hasta lo que debería ser una gran final entre 4 riders, y a la que finalmente no pudo llegarse por culpa del viento.

El local Jaime Phillip fue tercero, Matias Radaelli (Argentina) segundo, y el finlandés Jaakoo Ruha se llevó el primer premio.
El finlandés se metió a los jueces en el bolsillo después de meter un 1080 en el primer kicker después de una gran ronda de pipe y terminando con un BS Rodeo en el segundo kicker. Matías Radaelli se hizo con la segunda plaza después de hacer dos rondas perfectas (e iguales), un BS 7 gigantesco en el Big jump, crossbone en el Step up y una buena pasada por los módulos de jibbing. Jaime Phillip, con un switch FS 5 en el Big, un vuelo enorme en el Step Up y un FS 5 Corkscrew, todos planchados a la perfección, se ganó su plaza en el podium.
Aunque la Total Fight se quedó en la segunda ronda, los propios riders decidieron terminar la competición antes de tiempo ya que el viento empezaba a pegar fuerte y se volvía peligroso. Al final, el primer clasificado se llevó 5000€, el segundo 3000€ y el tercero 2000€. Unos premio suculentos y sin duda inéditos por estos lares.

Después, Video Festival, con las aportaciones de la gente de Soul Productions, SOS Films, Bad Quality Productions (y su video Happy Riding),
Canalsnowboard y su
BoardBox.TV y los internacionales de
Method TV .